¿Qué es la Trinidad?

La Trinidad es la doctrina principal de la Iglesia Católica Romana y ha sido adoptada por la mayoría de los grupos religiosos. La mayoría de las iglesias cristianas se dejan gobernar por la doctrina que es base del catolicismo. Hay pocos grupos que no están de acuerdo con tal dogma. Y todo aquel que no cree en ésta doctrina es
señalado como hereje. Muchos han pensado que esta doctrina siempre a existido, pero veamos los hechos, los cuales muchos están ignorando.

La Biblia me dice ami que contienda por la fe dada a los santos, este es el mandato de la Palabra de Dios a cada creyente. Judas 1:3-4 porque algunos hombres han entrado encubiertamente,
los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único Soberano, y nuestro Señor Jesucristo. Hace más de cinco años que vengo estudiando ésta doctrina y he encontrado tantas lagunas y contradicciones que es increíble ver como un pueblo que profesa creer en la Biblia pueda declarar que han venido a la luz y todavía permanezca en oscuridad en cuanto al
conocimiento de Dios y de su Hijo, nuestro Salvador. ¿Por qué hago ésta dura declaración? Porque el simple estudio de las Escrituras me a convencido de lo contrario. Por ejemplo veamos (Hechos cap. 1:7). Este versículo aunque hay muchos más, me dice a mí que el Mesías no sabia cuando el reino de Israel iba a ser restaurado. Muchos, quizás la mayoría, no saben lo que la palabra “Dios” significa. Muchos teólogos dicen que Dios es omnipresente, omnisciente,
omnipotente, inmortal o que no puede morir. Hay una gran diferencia entre el Padre y el Hijo. Una es que El Mesías no lo sabe todo; otra es que él recibió inmortalidad por herencia, (Juan 5:26; Hebreos 1:1-3); otra es que él recibió su autoridad del Padre, porque él dijo que todo poder me es dado en él cielo y la tierra (Mateo 28:18; Juan 17:1-3, 4-8). Así que si le fue dada autoridad no la tenía innata. Su poder vino de su Padre (Santiago 1:17; 1 Pedro 3:21-22).

La fe de El Mesías

Muchos dicen que creen en El Mesías pero no tienen la fe de El. La fe de El Mesías fue en adorar a su Padre (Juan 4:22-24). El mismo declaró que el mayor mandamiento era en adorar a su Padre, su Dios (Marcos 12:28-34). También los apóstoles hicieron la misma declaraciones, véase Efesios 1:17; 1 Pedro 1:21; 1 Juan 4:9. ¡Cuántos
hacen declaraciones que contradicen todo lo que El Mesías dijo y que trató con tanto fervor de que el pueblo judío entendiera! Simplemente lo hacen a El un mentirosos. Todo lo que Cristo dijo es verdad porque no hubo engaño en su boca (1 Pedro 2:21; Isaías 53:9). El siempre declaró la verdad. ¿Crees tú esto de El Mesías o
no? Los que creen en la trinidad creen en un falso Mesías (Mateo 24:5, 11-12, 23) que le dice a la mayoría que no tienen que guardar los mandamientos (palabra) de Dios su Padre (Juan 12:47-50), como él les dijo en (Mateo 4:4). Él la guardó y fue nuestro ejemplo en todo. Muchos confunden la palabra reposo con descanso, pero
la palabra reposo o Shabbat fue parte de las controversias que él tenia con los judíos que no entendían lo que ellos tenían que hacer en ese día o Shabbat (Sábado). El mismo dijo que el era Señor del día Sabado o Shabbat (Mateo 12:1-14). Los judíos lo acusaban de quebrantar el Sábado pero él era el descanso al cual ese día
señalaba. El sábado nos ayuda a recordarnos del Creador. El Mesías estaba allí con su Padre y fue el Padre el que creó todas las cosas por medio de Él (Proverbios 8:26-30; Mateo 11:27; Colosenses 1:15-17; Hebreos 1:1-3; Apocalipsis 4:10-11).

El ejemplo de el Mesías

¿Sabes qué? El aún sigue siendo nuestro ejemplo. El quería que su pueblo lo siguiera para darle una revelación más clara de la voluntad
de su Padre. Así se lo hizo saber a los judíos en (Juan 6:25). Acuérdense que él vino a este mundo para dar o revelar el carácter de su Padre (Juan 12:27-28; 17:4) porque él es el camino la verdad y la vida y nadie va a su Padre si no es por medio de él, que existe en luz inaccesible cual ninguno de los hombres a visto jamás ni puede ver (Juan 5:37). El Padre es el único Dios y no hay otro como El. El Padre si es omnipresente, omnisciente (Apocalipsis 1:1), omnipotente y es inmortal (1 Timoteo 6:16). Por ésta razón El Mesías dijo esas palabras bien claras de que su Padre es el único Dios verdadero. Y cuando vemos la palabra “Dios” en las Escrituras
un 100% de ellas se refiere a Dios Padre. Y Pablo dijo que le agradó al Padre que en su Hijo morase toda su plenitud (Colosenses 1:19; 2:9; Juan 5:26; Hebreos 1:1-2). Los apóstoles dicen que el Padre o Yahweh es el Soberano del universo (Hechos 4:24; Judas 1:4; 1 Timoteo 6:15-16). ¿Crees tú éstas revelaciones de estos hombres de nuestro Dios el Padre?

Dios o los hombres

Los que creen en la trinidad especialmente los teólogos, han enseñado un gran error acerca del Padre y de Jesús. El Mesías nunca fue rebelde a todo lo que su Padre le decía pero siempre fue y
aún es obediente, (Juan 8:28-29) pero la mayoría de los cristianos son rebeldes a todo lo que EL Mesías le a declarado acerca de su Padre. Por esta razón muchos serán chasqueados porque él no los conocerá (Mateo 7:21-23). Ahora es el tiempo para arrepentirse, y no seguir doctrinas fabricadas en concilios y enseñadas como
verdades, la cual no tienen fundamento Bíblico. Y lo más extraño de este pueblo cristiano moderno que para mantener tal postura, se encierran en la famosa interpretación que la trinidad es un misterio (Manual para los Católicos, pág. 16 dice: el Misterio de la trinidad es la doctrina central de la fe Católica. Sobre ella dependen todas las enseñanzas de la iglesia Católica) y de que no se puede entender. Pero Pablo nos dice en Romanos 16:25-27 y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo,
según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, (26) pero que ha sido manifestado ahora, y que
por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios Eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe, (27) al único y sabio Dios, sea gloria mediante Jesucristo para siempre. Amén. Por eso es falso y peligroso escuchar a los hombres y sus propias interpretaciones. Cuando muchos aceptan
estas explicaciones de estos doctos, se unen a estos falsos maestros y rinden sus conciencias para que otro los gobierne. Esto no es otra cosa que el espíritu de error (2 Tesalonicenses 2:11-13).

Una decisión de vida o muerte

Los exhorto a escudriñar este tema cuidadosamente porque esto será lo que decidirá si estás con El Mesías o con el Enemigo, el que verdaderamente engaña y mata. El Mesías no miente y todo lo que dijo acerca de su Padre es verdad. Este tratado será el más importante que hayas leído porque el tiempo del fin se está acercando con tanta rapidez que por eso El Mesías dijo que
vendría como ladrón en la noche para muchos. También dijo que la venida del Hijo del hombre será como en los día de Noé. Los que creen mentiras y enseñan a otros a creerlas se hacen cómplices con el Enemigo y no heredarán el reino de los cielos (Juan 8:44). Los que teman en estos tiempos tomar una decisión por El Mesías y no sigan su ejemplo, la Palabra los condenará y no escaparán del juicio de condenación (Juan 3:15-19; 12:44-50). El Señor no perdonará
ignorancia alguna cuando tenemos la Biblia a nuestro alcance. No permita que le digan que la Biblia es para un grupo de personas especiales. Es para todos. Si quieres entenderla ve al verdadero
Maestro. El te enseñara la verdadera doctrina que trajo de su Padre (Juan 3:1-2; 4:22-24; 7:16-17; 12:47-50) para que le obedezcas.

¿Que debo hacer?

Por favor copien a El Mesías en adoración y sigan sus pasos (1 Pedro 2:21-22). Quiero decir algo más si eres adventista no te llenes de orgullo o te jactes de pensar que guardar el Sábado o los mandamientos es suficiente, porque no lo es. La voluntad de Dios no es que sostengas tal doctrina como la trinidad, tú has sido engañado por tus líderes. Ni tu pastor sabe que ha sido engañado.
Porque sé por experiencia que la mayoría son fanáticos de tal doctrina y no van a ceder y esto decidirá su fin. El no tener al verdadero Hijo de Dios (Yahweh) y no mantener una relación con su Padre, es estar perdidos para siempre. Los exhorto de nuevo que no cometan el mismo error del pueblo Judío en negar el testimonio
del Padre acerca de su Hijo (1 Juan 4:9-16; 5:9-10; 2 Juan 3; Apocalipsis 1:1-6; Proverbios 30:4). Los que dicen que El Mesías no es el verdadero Hijo de Dios y creen que El Mesías es tanto Dios como su Padre niegan el testimonio de Dios y lo hacen un mentiroso y sabes muy bien que los mentirosos no heredarán el reino de los cielos. Por ésta razón el pueblo Judío perdió su oportunidad cuando no quisieron aceptar el testimonio que el Padre (El Eterno) les estaba dando para su salvación. Y si el cristianismo moderno hace lo mismo también sufrirán la gran perdida de sus almas. Pocos fueron los que aceptaron el testimonio del Padre y estos entraron en una verdadera comunión con el Padre y con su Hijo (1 Juan 1:3; 2 Juan 9-10) y por esta razón los apóstoles fueron hallados fieles mensajeros de Dios, porque ellos creían con todo su corazón que El Mesías verdaderamente es el Hijo de Dios. Ellos creyeron en Dios y El los bendijo grandemente.

Conclusión

Te exhorto que no te dejes llevar por las interpretaciones greco-romanas ni aceptes tal dogma como la trinidad, porque este es el espíritu del anticristo,que niega al Padre y a su Hijo (1 Juan 2:22-23). Finalmente lo que quiero es que estudien bien esa doctrina. Este mundo está cautivo bajo una mala interpretación sobre Dios. La trinidad enseña ideas erróneas y especulativas de Dios e infunden oscuridad espiritual. Te invito a tomar la decisión más
importante de tu vida. Espero en Yahweh nuestro Padre que tomes la decisión correcta y sella tu destino hoy. Síguelo a Él por medio de su Hijo. El resumen de todo lo que vengo diciendo es la obediencia a Dios Padre que es muy importante para nuestra salvación como El Mesías enseñó la importancia de la obediencia (1 Pedro 2:21-22). El es quien nos muestra la verdadera adoración (Juan 4:22-24; 15:3-14). Es mi gran deseo (Isaías 58:1-3).

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